Bienvenidos a la primera reflexión que quiero compartir con todos vosotros.
Soy un tipo normal, con una vida normal, me imagino que eso es lo que piensa casi todo el mundo de sí mismo y sin embargo todos los días me encuentro con 100 momentos en los que pienso que algo no funciona bien en algunas personas.
Qué es normal?? Quién es normal??
Casi todo el mundo piensa de sí mismo que es una persona normal y sobretodo que son buena gente, pero sin embargo si yo como os he dicho antes pienso de mucha gente que no debe de estar bien, que hay que ser payaso para algunas de las actuaciones que nos encontramos en la vida cotidiana, ¿¿pensarán eso de mí de algunas de las cosas que hago y que pueden molestar a otros sin yo ser consciente??
Esta reflexión me viene después de todo lo que está pasando en Japón con el Tsunami y con el problema que están teniendo en las centrales nucleares.
Muchos dramas, muchas situaciones límite para millones de personas y sin embargo están dando una lección de aptitud y de actitud al resto de los habitantes del planeta, si cualquiera de las dos cosas que han pasado allí hubiera pasado en casi cualquier otro país… madre mía no quiero ni pensarlo!!. Caos, pillerías, saqueos… etc.
Es una cultura de la que deberíamos de aprender mucho, el otro día sin ir más lejos me enteré que allí es muy típico lo de las mascarillas blancas, pero no por el hecho de la contaminación, si no que en cuanto notan síntomas de que pueden estar enfermos, se la ponen para no enfermar a los demás, esto en nuestro país es absolutamente impensable.
Todos los días veo tirar basura al suelo aunque tengan una papelera a menos de 5 metros, a diario veo gente con perros que no recogen sus excrementos, personas que aparcan el coche ocupando más de una plaza y un millón de ejemplos más.
Creo que hay un problema de educación bastante serio en nuestro país, un problema de base, algo debería de cambiar.
Con pequeños gestos seríamos mejores personas, con pequeños gestos haríamos de este mundo un lugar algo menos incómodo para vivir, no cuesta nada.
Ojala con este escrito cambie un poco la mentalidad de aunque sólo sea una persona y que se piense dos veces antes de tirar las cosas al suelo, de no recoger las deposiciones de sus animales o el aparcar bien y no hacer a otros pegarse otro rato buscando un sitio que hemos ocupado sin necesitarlo
